El Hapkido es un arte marcial coreano moderno cuyo fin es la defensa personal. El término se puede interpretar como “camino de la unión con la energía”.

Esta disciplina se puede describir como un arte híbrido, físico y energético. La fuerza física por sí misma no es primordial, la importancia la tiene el movimiento del propio cuerpo, la respiración, la flexibilidad y la velocidad de acción. Con el Hapkido se busca la formación del individuo como persona dispuesta a la defensa de sí mismo o de otras personas.

La finalidad del estilo de Hapkido Jin Jung Kwan (JJK) es la eficacia, respetando la tradición y manteniendo la autenticidad del Hapkido original. Las técnicas a todos los niveles son, a menudo, espectaculares y con notable poder defensivo. Las luxaciones se ejecutan de manera rápida y corta, por esta razón el estilo fue adoptado por el equipo SWAT de Corea. Las técnicas de brazos y piernas son numerosas, rápidas, potentes y actuando sobre los puntos vitales.

Aprender un arte marcial complejo como el JJK es largo y difícil pero, independientemente de los obstáculos, siempre debes permanecer motivado en su práctica. La filosofía del JJK se centra en que hay que ser fuerte y perseverante en el camino que uno ha escogido.