El Taekwondo es un arte marcial de origen coreano. Destaca por la variedad y espectacularidad de sus técnicas de pierna y patadas.  Actualmente, es una de las artes marciales más conocidas y practicadas alrededor del mundo. Completamente adaptada a los tiempos modernos.

El TWD también tiene su espacio en competición deportiva. En los JJOO de Seul 1988 tuvo su primera aparición olímpica como deporte de exhibición. Pero no fue hasta los JJOO de Sydney 2000 dónde se convirtió en deporte olímpico oficial.

El Taekwondo de hoy se ha desarrollado, no solamente, como uno de los métodos más efectivos en defensa personal sin arma, sino en un arte, un deporte emocionante y un excelente ejercicio para mantenerse en buena condición física.

Un deporte que favorece el desarrollo físico, psíquico y emocional de sus participantes desde la infancia:

El Taekwondo hace hincapié en enfocarse hacia el crecimiento personal. Además de realizar un gran trabajo de condición física durante la práctica, desde peques aprenden valores básicos como el respeto, la constancia y la humildad, trabajando también la atención, la concentración y el autocontrol. Es un deporte que permite poseer la confianza para poder defenderse a uno mismo como la de vencer al oponente.

La experiencia del TWD en su práctica a cualquier edad ofrecerá sus frutos en la edad adulta a nivel físico, mental y emocional. Un viejo proverbio dice: “hábito a los 3 años de edad, costumbre a los 80”, un enfoque positivo a cualquier edad, puede favorecer el resto de la vida.

El Taekwondo es cultura…

El TWD es cultura ya que no sólo fomenta un cuerpo sano y una mente sana, sino que desea y persiste en la buena deportividad junto con la perfección de la conducta y el crecimiento individual.

Como dicen los proverbios antiguos “donde hay voluntad, hay camino”. Con una fuerte voluntad y firme determinación, la fuerza interna está al alcance de cualquiera que esté dispuesto a hacerlo.